La insolvencia económica es una palabra que asusta porque suena a quiebra total. Pero en Colombia, la insolvencia es más bien una forma de decir: “esto ya no se puede manejar con acuerdos sueltos”. Es un estado financiero que la ley reconoce y que permite activar rutas formales para negociar o liquidar de manera ordenada.
¿Qué significa insolvencia económica?
Significa que, por circunstancias reales, el deudor:
- no puede cumplir oportunamente sus obligaciones,
- acumula mora,
- y esa mora ya no es un “accidente”, sino un patrón.
En lo legal, lo que importa suele estar relacionado con cesación de pagos: no es solo “estar colgado”, sino tener incumplimientos relevantes con varios acreedores o tener procesos judiciales de cobro.
Señales típicas (las que la gente ignora hasta que es tarde)
- Pagas mínimos y la deuda no baja.
- Vives “cuadrando” con refinanciaciones.
- Te atrasas en 2 o más obligaciones a la vez.
- Tus cuotas superan tu capacidad mensual sin sacrificar comida, arriendo o salud.
- Ya te notificaron o amenazaron con cobro jurídico.
- Te embargaron o estás cerca.
Si te reconoces en 3 o más, ya no estás en “deuda normal”: estás entrando en insolvencia.
¿Cómo se demuestra una insolvencia?
La demostración es documental. Se mira:
- mora (cuánto y desde cuándo),
- número de acreedores,
- procesos ejecutivos,
- porcentaje de pasivo en mora (según el régimen),
- capacidad real de pago.
Por eso el primer trabajo es siempre el mismo: organizar papeles.
¿Qué soluciones existen?
1) Negociación directa con acreedores
Útil cuando tienes pocos acreedores y todavía estás a tiempo.
2) Consolidación / compra de cartera
Sirve si todavía te aceptan buenas condiciones, pero cuidado: puede ser un parche caro.
3) Insolvencia formal (persona natural o empresarial)
Cuando hay varios acreedores, presión y mora sostenida, la insolvencia formal puede ser la única forma realista de ordenar todo.

La diferencia entre “estar mal” y “ser insolvente”
Estar mal financieramente puede ser:
- un mes flojo,
- una emergencia,
- una mala decisión puntual.
Ser insolvente es:
- un patrón de incumplimiento,
- un problema estructural,
- una incapacidad real de sostener el plan de pagos actual.
¿Qué cambia cuando aceptas que estás insolvente?
Cambia la estrategia:
- dejas de apagar incendios diarios,
- construyes una solución global,
- y te enfocas en estabilidad (no en “salvar apariencias”).
Errores comunes cuando alguien está insolvente
- Refinanciar con cuotas iguales o más altas.
- Pedir prestado para pagar mora.
- Vender lo poco que tienes sin plan.
- Esconder información o mover bienes “para que no los cojan”.
- Firmar nuevos pagarés sin entender implicaciones.
Plan práctico de 7 días para ordenar tu insolvencia
Día 1: lista total de deudas (monto, entidad, mora).
Día 2: baja extractos y soportes.
Día 3: calcula capacidad real de pago (ingresos – gastos básicos).
Día 4: inventario de activos y obligaciones.
Día 5: define objetivo: negociar o liquidar.
Día 6: valida régimen (persona natural vs empresarial).
Día 7: prepara propuesta realista o solicitud formal.
