Ley de insolvencia de persona natural en Colombia: qué es, cómo funciona y cuándo conviene usarla

La ley de insolvencia de persona natural en Colombia existe para una situación muy concreta: cuando una persona, sin ser comerciante, ya no puede pagar sus deudas en las condiciones actuales, aun cuando tenga ingresos. No es una figura para evadir responsabilidades, sino un mecanismo legal para ordenar una crisis financiera real y evitar que el problema se vuelva inmanejable.

En este artículo te explicamos qué regula la ley de insolvencia de persona natural, a quién aplica, qué permite, cómo se tramita, cuáles son sus límites y qué errores debes evitar si estás considerando este camino.

¿Qué es la ley de insolvencia de persona natural?

En Colombia, la llamada “ley de insolvencia de persona natural” no es una ley independiente con un solo número, sino un régimen jurídico incorporado principalmente en el Código General del Proceso, que regula el trámite de insolvencia de la persona natural no comerciante.

Este régimen permite que una persona que se encuentra en cesación de pagos pueda:

  • negociar todas sus deudas en un solo proceso,
  • hacerlo bajo supervisión legal,
  • y, si no es posible llegar a un acuerdo, liquidar su patrimonio de forma ordenada.

El objetivo central es reorganizar o cerrar correctamente una situación financiera insostenible, evitando la persecución individual de los acreedores.

¿A quién aplica la ley de insolvencia de persona natural?

Este régimen aplica a personas naturales no comerciantes, es decir, personas que:

  • no ejercen actividades mercantiles de forma habitual,
  • no actúan como empresarios,
  • y no están sometidas al régimen de insolvencia empresarial.

Aplica tanto para personas con empleo formal como para independientes, pensionados o personas con ingresos variables, siempre que exista imposibilidad real de cumplir con las obligaciones.

👉 Importante: si una persona actúa como comerciante, aunque sea de manera individual, no puede usar este régimen y debe acudir al régimen de insolvencia empresarial.

¿Cuándo se puede acudir a la ley de insolvencia de persona natural?

No basta con estar endeudado. La ley exige que exista cesación de pagos o condiciones objetivas que la demuestren.

Algunos escenarios comunes son:

  • Mora prolongada en dos o más obligaciones.
  • Deudas con varios acreedores que ya no se pueden atender normalmente.
  • Procesos ejecutivos o demandas de cobro en curso.
  • Cuotas mensuales que superan la capacidad real de pago.
  • Uso constante de refinanciaciones para cubrir atrasos anteriores.

Si pagar tus deudas implica sacrificar necesidades básicas como vivienda, alimentación o salud, ya no estás ante un problema pasajero, sino ante una situación que la ley reconoce como insolvencia.

Familia pensando como solucionar sus problemas economicos.

¿Qué permite la ley de insolvencia de persona natural?

La ley le da al deudor herramientas claras y estructuradas:

1. Negociación global de deudas

En lugar de negociar una deuda por separado, el deudor puede:

  • presentar un panorama completo,
  • proponer un plan de pago realista,
  • y negociar con todos los acreedores bajo un solo proceso.

Esto evita que un acreedor presione más que otro y se lleve todo.

2. Orden y transparencia

El proceso exige:

  • declarar todas las deudas,
  • demostrar ingresos reales,
  • informar bienes existentes,
  • y actuar de buena fe.

Esto genera un entorno de reglas claras para ambas partes.

3. Liquidación patrimonial (si no hay acuerdo)

Si no es posible lograr un acuerdo de pago:

  • se puede avanzar a una liquidación patrimonial,
  • los bienes se ordenan,
  • y se pagan las deudas conforme a la ley.

La liquidación no es un castigo, sino una salida legal cuando no hay viabilidad de pago.

Etapas del proceso bajo la ley de insolvencia de persona natural

Aunque cada caso tiene particularidades, el proceso suele dividirse en las siguientes etapas:

1. Preparación del caso

Aquí se construye la base del proceso:

  • lista completa de acreedores,
  • valores exactos adeudados,
  • soportes documentales,
  • ingresos reales,
  • gastos básicos,
  • inventario de bienes.

🔴 Error frecuente: ocultar información o “maquillar” cifras. Esto suele romper cualquier negociación.

2. Inicio del trámite

Se presenta la solicitud ante la autoridad competente (centro de conciliación o notaría).
En esta etapa se acredita:

  • la cesación de pagos,
  • la necesidad del trámite,
  • la voluntad de negociar de buena fe.

3. Etapa de negociación

Es el corazón del proceso. Aquí se buscan acuerdos como:

  • ampliación de plazos,
  • reducción de cuotas,
  • reorganización de obligaciones,
  • planes de pago ajustados a la capacidad real.

El objetivo no es pagar “lo máximo posible”, sino lo que realmente se puede cumplir.

4. Cierre del proceso

El proceso puede terminar:

  • con un acuerdo aprobado, que debe cumplirse estrictamente, o
  • con una liquidación patrimonial, si no se logra consenso.

¿Qué NO hace la ley de insolvencia de persona natural?

Es clave tener expectativas claras. Este régimen:

  • ❌ No borra automáticamente las deudas.
  • ❌ No protege obligaciones especiales como alimentos.
  • ❌ No sirve para esconder bienes.
  • ❌ No funciona si hay mala fe o fraude.
  • ❌ No es una “estrategia financiera” para endeudarse sin consecuencias.

Funciona solo cuando hay crisis real y transparencia.

Documentos que suelen requerirse

Aunque cada caso es distinto, normalmente se solicita:

  • relación detallada de deudas,
  • contratos, pagarés o extractos,
  • certificaciones de ingresos,
  • relación de gastos mensuales,
  • inventario de bienes,
  • explicación escrita de la causa de la insolvencia.

Un expediente bien armado marca la diferencia entre un proceso viable y uno fallido.

Errores comunes al usar la ley de insolvencia de persona natural

  1. Esperar demasiado para iniciar el trámite.
  2. Intentar negociar sin mostrar la situación completa.
  3. Proponer cuotas irreales solo para “salir del paso”.
  4. Confundir insolvencia con simple atraso.
  5. Seguir endeudándose durante el proceso.
  6. No entender si realmente se es comerciante o no.

¿Cuándo conviene usar este régimen?

La ley de insolvencia de persona natural conviene cuando:

  • el endeudamiento ya es estructural,
  • hay presión constante de acreedores,
  • no existe una salida informal viable,
  • y se necesita una solución legal, ordenada y definitiva.

No es el primer paso, pero sí es un paso responsable cuando ya no hay margen.

Conclusión

La ley de insolvencia de persona natural en Colombia es una herramienta legal diseñada para personas reales con problemas reales, no para abusos ni atajos. Bien utilizada, permite detener el deterioro financiero, organizar las deudas y construir una salida viable. Mal utilizada, puede empeorar la situación.

La clave está en:

  • actuar a tiempo,
  • entender el régimen correcto,
  • y construir propuestas que se puedan cumplir.

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